Para un tercer día, una excursión que os recomendamos es visitar la isla de Spinalonga y la cercana localidad de Plaka.
Nosotros, al ser un viaje de trabajo, teníamos la excursión organizada después de comer y, por lo tanto, tanto el transporte como el barco a la isla estaban incluidos. Pero podéis llegar perfectamente con coche de alquiler hasta Plaka y, desde allí, coger uno de los ferris públicos que salen con bastante frecuencia (coste barco 12€) y coste entrada a Spinalonga 20€..
Al estar alojados en Heraclión y ser una excursión de tarde, yo aproveché la mañana para visitar algunos de los mercadillos de Heraclión y disfrutar tranquilamente de la ciudad y de la piscina del hotel. Pero, en un viaje normal de ocio, lo ideal sería hacer la excursión directamente y continuar después con vuestro itinerario por la isla, ya que en total os ocupará aproximadamente medio día.
El trayecto hasta la isla es muy corto, de apenas unos 10 minutos.
Spinalonga es una pequeña isla fortificada situada en el golfo de Elounda, al noreste de Creta (Grecia). Es famosa por su imponente fortaleza veneciana del siglo XVI y por haber albergado una de las últimas colonias de leprosos de Europa. Para visitarla lo mejor es calzado atado ya sea zapatilla cerrada o sandalia pero de trekking ya que el terreno es de piedra.
Nosotros fuimos con un guía, que nos fue explicando en detalle los diferentes edificios de la isla, así como las distintas etapas por las que pasó. Nuestra visita duró alrededor de una hora y media. Aunque no siempre recomendamos contratar guía, en este caso creemos que merece mucho la pena, ya que ayuda a entender la historia del lugar y todo lo que allí ocurrió.
Además de ser un sitio único, las vistas y todo el enclave son una auténtica maravilla. Eso sí, especialmente en verano, os recomendamos llevar calzado cómodo, agua y protección solar, ya que gran parte de la visita transcurre al aire libre y apenas hay zonas de sombra.
Una vez de vuelta en Creta, regresamos a Plaka, una pequeña localidad costera desde donde salen los barcos a Spinalonga. Allí aprovechamos para comprar algunas cosas en las múltiples tiendas de cerámica que hay en la calle principal y acercarnos a la playa.
Nosotros, además, teníamos la cena de trabajo organizada en Plaka, en el restaurante Spinalonga, junto al mar y la playa. Os lo detallaré en el blog de restaurantes, pero sin duda fue una cena deliciosa donde, además, en nuestro caso, como parte de la organización, estuvo amenizada con música y bailes tradicionales griegos.
El broche perfecto para esta excursión cenando frente con los bailes griegos.
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